Crearían corredor biológico en Guácimo para la protección del pez bobo

Con la participación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el Área de Conservación Tortuguero y la Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda, se trabaja desde hace más de dos años en la creación de un corredor biológico en la zona caribeña costarricense llamado Corredor Biológico Río Parismina: “ruta del pez bobo”. Dicho esfuerzo ha terminado con la aprobación y reconocimiento de parte del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).

En términos generales, un corredor biológico puede ser un territorio continental, marino-costero o insular delimitado, cuyo fin primordial es proporcionar conectividad entre áreas silvestres protegidas, así como entre paisajes, ecosistemas y hábitats naturales o modificados, sean rurales o urbanos, para asegurar el mantenimiento de la biodiversidad y los procesos ecológicos y evolutivos. Busca proporcionar espacios de concertación social para promover la inversión en la conservación y uso sostenible de los recursos naturales en esos espacios.

Costa Rica cuenta con 44 corredores biológicos, que representan cerca del 33% del territorio continental.

 

El corredor pretende mitigar el escenario previsto de cambio climático para el año 2050 al permitir que las especies busquen climas similares a los actuales y persistan bajo condiciones de mayor estrés en su hábitat.

A la vez, establece al río Parismina y sus afluentes Guácimo, Dos Novillos, Destierro y el Silencio como principales conectores, enfocando los esfuerzos de conservación de especies  como el bobo (JoturusPicardi), chupapiedras (Sicydiumsp.), tepemechín (Agnostomus montícola), lame arena (Awaous banana, sábalo (Megalopsatlantus) y cuatro especies de camarones (Macrobraciumheterochirus, Macrobraciumolfersii, Macrobraciumacanthurus, Macrobraciumcarcinus) que son consideradas especies migratorias y podrían usar esos cuerpos de agua como áreas de interés para su ciclo de vida.

El pez bobo es culturalmente muy apreciado, también desde el 2015 existe una veda del Ministerio de Ambiente y Energía que prohíbe su pesca en el mes de octubre, que es cuando se reproduce. Además, tiene requerimientos de hábitat muy específicos que, si se logran satisfacer, beneficia muchas otras especies migratorias y no migratorias.

Otro de sus objetivos es generar un proceso de desarrollo endógeno, basado en el cuido y aprovechamiento de los recursos naturales y la conectividad del territorio comprendido entre el Humedad Caribe – Noreste (RAMSAR) y Zona protectora Acuíferos Guácimo – Pococí, de tal manera que procure mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes de dicho territorio, y permita su mitigación/adaptación al cambio climático e integración intersectorial.

El corredor uniría dos importantes áreas de conservación: el Humedal Caribe-Noreste y la Zona Protectora de los Acuíferos Pococí-Guácimo.

Los límites del corredor establecidos son: al norte con el corredor biológico Colorado – Tortuguero; al sur con el corredor biológico Acuíferos; al este con el límite de la cuenca del río Destierro y las lagunas de Peje y al oeste con el cauce del río Jiménez.

El proyecto fue descrito en el documento del Comité Pro Creación del Corredor Biológico Río Parismina. 2018. Perfil Técnico del Corredor Biológico Río Parismina.

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