La Asamblea Legislativa aprobó viernes en segundo debate el expediente N.° 22.878, una reforma legal que endurece las sanciones contra el turismo ilegal en las Áreas Silvestres Protegidas (ASP). La nueva normativa prohíbe el ingreso y permanencia en zonas no autorizadas y otorga al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) la potestad de aplicar multas directas que oscilan entre los ¢1,3 millones y los ¢4,6 millones, con el fin de frenar los daños ambientales y proteger la integridad de los visitantes.
La reforma modifica el artículo 8 y adiciona el artículo 9 bis a la Ley de Servicio de Parques Nacionales N.° 6084. Con este cambio, el SINAC podrá sancionar no solo a los particulares que irrumpan en zonas prohibidas, sino también a las empresas o guías que promuevan estas actividades, incluso a través de plataformas digitales. Los recursos recaudados se destinarán al fortalecimiento de la vigilancia de las áreas protegidas y al presupuesto de la Cruz Roja Costarricense para la atención de emergencias en estas zonas.
Franz Tattenbach, ministro de Ambiente y Energía, agradeció el respaldo de los legisladores y destacó la urgencia de la medida. “Se busca que esta nueva ley, sirva, además, como método de disuasión para que las personas dejen de poner en riesgo sus vidas y respeten las normativas existentes dentro de Áreas Silvestres protegidas”, afirmó el jerarca.
De acuerdo con el texto aprobado, la multa base para quienes incumplan la normativa será de ¢1.386.600. No obstante, en el caso de operadores turísticos o guías que ingresen con visitantes a zonas catalogadas como de alto riesgo, la sanción máxima podrá alcanzar los ¢4.622.000. Esta medida responde a un incremento en el vandalismo y el ingreso irregular.
De acuerdo con datos del MINAE, solo entre diciembre de 2025 y enero de 2026, las autoridades detectaron a 408 personas en puntos no autorizados, liderando la lista el volcán Irazú y la isla San Lucas.
Los guardaparques han reportado daños severos en sitios como los volcanes Arenal, Poás y Turrialba, donde el turismo nocturno ilegal para obtener fotografías en redes sociales impacta la fauna silvestre. Según el SINAC, se han registrado desde desechos y consumo de drogas hasta la matanza de serpientes y el robo de equipos de monitoreo volcánico. La presencia humana nocturna ahuyenta a especies clave como pumas y coyotes, alterando sus ciclos naturales.
Al respecto, Yeimy Cedeño, jefe del departamento de Control y Protección del SINAC, manifestó que, “El ingreso y la realización de actividades no autorizadas provocan daños ambientales irreversibles, alteran hábitats sensibles y ponen en riesgo especies de flora y fauna, muchas de ellas en condición de amenaza o endémicas. Además, este tipo de prácticas expone a las personas visitantes a peligros naturales, al no contar con condiciones adecuadas de seguridad ni atención oportuna ante emergencias,” concluyó.
