Los 6 cantones de la provincia de Limón, han sido históricamente relegados a la condición de receptores de los problemas que el Gran Área Metropolitana (GAM) prefiere ignorar. Durante décadas, las políticas de vivienda han trasladado a nuestra región comunidades enteras provenientes de zonas marginales de San José, sin una inversión acorde en infraestructura, educación o empleo. Ahora, también quieren enviarnos su basura.
No se trata solo de desechos sólidos, sino de una visión centralista que ve a la provincia de Limon como un lugar convenientes para depositar los problemas que la capital no quiere enfrentar. La crisis de los rellenos sanitarios en la GAM ha encendido alarmas, y su «solución temporal» es convertir nuestra región en el vertedero de sus desechos.
Un patrón sistemático de relegación
Desde el 2013, diversos reportajes han documentado el traslado masivo de familias de poblados como La Carpio, Guararí y Los Guidos a urbanizaciones generadas por proyectos de vivienda en Pococí. En muchas de estas comunidades, los residentes originales del cantón se convirtieron en minoría, dando paso sobre todo a migraciones masivas de residentes del Gran Área Metropolitana hacia Pococí. Se construyeron casas sin un plan de desarrollo que garantizara empleo o seguridad. No es coincidencia que la criminalidad haya aumentado en el cantón tras estas reubicaciones.
“En un barrio que llaman La Sole se desarrolló un proyecto con unas 580 casas y solamente unas 100 familias son originarias de la zona, el resto fue llevado de La Carpio a Pococí” dice textualmente una noticia del Semanario Universidad del año 2013
La noticia titulada “Traslado de precarios y empleo inestable agravan delincuencia en Pococí” explica la manera en la que comenzaron a surgir proyectos de vivienda en los que se priorizó trasladar personas de zonas conflictivas de San José hacia Pococí y cómo, posteriormente, los índices de delincuencia aumentaron en este cantón.
También del 2013 es una publicación de CRHOY titulada “Autoridades señalan proyectos de vivienda como factor de criminalidad en Pococí” donde Freddy Hernández, en ese entonces presidente municipal y Wálter Céspedes, quien era diputado señalaban que dichas urbanizaciones resolvían el problema de los precarios en San José, pero trasladaban a Pococí un problema social pues estas personas no tienen arraigo y tampoco pueden conseguir trabajo.
“Desde hace 15 años se vienen construyendo anualmente entre dos y tres proyectos en la zona”, decía en ese entonces Hernández.
A pesar de esta realidad, sucesivos gobiernos siguieron aplicando una política de desarraigo. Según datos del BANHVI, en 2019, Pococí recibió 919 bonos de vivienda, mientras que cantones de la GAM como Santa Ana y Escazú apenas obtuvieron 2 y 4, respectivamente. En 2020, la cifra de bonos en Pococí aumentó a 922.
La basura como nuevo «problema exportado»
Ahora, el problema no es solo el traslado forzado de población vulnerable, sino también de los residuos de la GAM. El cierre del relleno sanitario de La Carpio ha llevado a las autoridades a considerar enviar toneladas de desechos a Pococí y Limón.
El alcalde de Pococí, Manuel Hernández, ha expresado su rotunda oposición a esta medida, subrayando que su cantón no puede asumir la falta de planificación de otras municipalidades. De igual forma, el diputado Geison Valverde ha alertado sobre el impacto ambiental y sanitario de una decisión que busca resolver la crisis del GAM a expensas de nuestra provincia.
El Caribe no es el basurero de la GAM. Ni para la reubicación de sus problemas sociales ni para la disposición de sus desechos. La provincia de Limón merece un desarrollo equitativo, donde se invierta en sus comunidades con la misma fuerza con la que se imponen cargas. El Estado debe garantizar que la inversión en infraestructura, seguridad y empleo en el Caribe sea proporcional al impacto de las políticas que impone.
La solución a los problemas del GAM no puede seguir siendo trasladarlos a otras regiones. Nuestra provincia no está en venta, y mucho menos en alquiler como botadero de los problemas ajenos. Es hora de que se respete a la región Caribe de Costa Rica, y dejen de tratarnos como el basurero del país.
