El Museo Nacional de Costa Rica (MNCR) confirmó este viernes la localización y el rescate de restos fósiles de megafauna pleistocénica en la provincia de Cartago. El descubrimiento, que incluye piezas de un mastodonte (Cuvieronius) y un perezoso gigante (Eremotherium), se produjo tras la alerta de un ciudadano en una propiedad privada.

Un equipo interdisciplinario de 12 profesionales lideró las 13 jornadas de excavación para salvaguardar el patrimonio natural ante las complejas condiciones del terreno y la cercanía de un cuerpo de agua. El inventario de la recuperación asciende a 49 piezas fósiles, entre las que destaca una defensa completa de 1,60 metros de largo, además de vértebras, costillas, un fémur, falanges y fragmentos óseos adicionales. Según los análisis geológicos preliminares y el estudio de las capas de sedimentación, los restos tienen una data que oscila entre los 10.000 y 40.000 años de antigüedad, lo que sitúa este evento como un hito para la ciencia regional.

La investigación técnica estuvo a cargo de la geóloga Joanna Méndez Herrera, del Departamento de Historia Natural del MNCR, con el apoyo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica. Asimismo, el proceso contó con la asesoría internacional del doctor Lucas Spencer, del Museo de Historia Natural de Nuevo México, y el acompañamiento del geólogo costarricense, doctor Guillermo Alvarado Induni.

Sobre la relevancia de este hallazgo para el patrimonio nacional, Jorge Rodríguez Vives, ministro de Cultura y Juventud, señaló:

“Este hallazgo reafirma el papel del Museo Nacional como ente rector en la investigación, protección y difusión del patrimonio natural del país. Pero, sobre todo, evidencia el rigor científico, la entrega y el profesionalismo de su equipo técnico, que ha trabajado en condiciones complejas con un compromiso ejemplar al servicio de Costa Rica».

Debido a la magnitud del material recuperado, las autoridades han decidido dar un paso hacia la divulgación científica masiva. Al respecto, el jerarca añadió:

“He instruido al Museo Nacional para que inicie el proceso de diseño y habilitación de una sala permanente de exhibición de nuestra colección paleontológica, de manera que estos hallazgos y el acervo fósil nacional puedan estar al servicio de la educación, la ciencia y la ciudadanía. Nuestro pasado profundo merece un espacio permanente en la memoria viva del país”.

Por razones de seguridad y para garantizar la integridad de las piezas que aún están en proceso de identificación, el Museo Nacional comunicó que la ubicación exacta del yacimiento se mantendrá bajo confidencialidad. Este descubrimiento no solo amplía el mapa de la megafauna que habitó el territorio costarricense, sino que abre nuevas rutas para la investigación interdisciplinaria y la educación científica en el país.

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