La Policía de Control de Drogas (PCD), en un operativo conjunto con las agencias estadounidenses DEA y CBP, incautó la madrugada de este jueves 643 paquetes de cocaína en la Terminal de Contenedores de Moín (TCM). El hallazgo se produjo tras detectar anomalías mediante el sistema de escaneo en dos contenedores que se encontraban en tránsito por Costa Rica. El cargamento ilícito, procedente de Ecuador, utilizaba el puerto costarricense como escala logística antes de continuar su ruta hacia el puerto de Valencia, España.
La intervención policial fue el resultado de una coordinación entre las autoridades locales y organismos internacionales como la U.S. Customs and Border Protection (CBP) y la Drug Enforcement Administration (DEA). Según confirmaron las autoridades, el uso de la tecnología de inspección no intrusiva (escáneres) fue el factor determinante para activar los protocolos de inspección que culminaron con el hallazgo de la droga.
De acuerdo con el informe oficial del Ministerio de Seguridad Pública (MSP), este decomiso se ejecutó bajo la modalidad criminal denominada “rip off” o “gancho perdido”. Esta técnica consiste en la contaminación de unidades de transporte con sustancias prohibidas sin que el exportador o el consignatario legítimo tengan conocimiento de que su carga ha sido manipulada por estructuras de narcotráfico.
Las autoridades enfatizaron que la droga no fue cargada en territorio costarricense ni tenía como destino el consumo interno. «Esto significa que la droga no fue cargada en Costa Rica y tampoco tenía como destino final nuestro país, sino que utilizaba el puerto nacional como punto de escala logística dentro de la ruta marítima establecida», detalló el reporte oficial del Ministerio de Seguridad Pública.
