La Comisión Nacional de Emergencias (CNE), en conjunto con los Comités Municipales de Emergencia (CME), habilitó dos albergues temporales y atiende a 12 comunidades indígenas incomunicadas en el Caribe de Costa Rica tras las fuertes lluvias registradas entre la noche del miércoles y la madrugada de este jueves. Las autoridades mantienen bajo alerta verde a toda la vertiente del Caribe, así como a los cantones de Sarapiquí y Turrialba, debido a que los caudales de los ríos permanecen elevados a pesar de la disminución paulatina de las precipitaciones durante el día.
Apertura de albergues y comunidades indígenas aisladas
El incremento de las lluvias obligó a los cuerpos de primera respuesta a movilizarse de emergencia durante la noche anterior. Las autoridades confirmaron la apertura de dos centros de evacuación: uno ubicado en el Valle de La Estrella, en el cantón central de Limón, y otro en la comunidad de 27 Millas de Batán, en el cantón de Matina.
En total, se reporta la atención de 19 personas en estos puntos, a quienes se les brinda asistencia integral. Por otra parte, el Valle de La Estrella registra el impacto más complejo con 12 comunidades indígenas completamente aisladas. La crecida de los ríos locales impide el paso terrestre, por lo que los comités de emergencia aguardan el descenso del agua para ingresar a realizar las evaluaciones de daños correspondientes.
Desabastecimiento de agua potable en Limón
Las condiciones meteorológicas también afectaron los servicios básicos en la provincia caribeña. Específicamente en el cantón central de Limón, la crecida del río Bananito generó serios problemas en el suministro de agua potable para la población.
Para mitigar el desabastecimiento, las instituciones operativas distribuyeron camiones cisterna en los sectores afectados. Según los reportes técnicos, se trabaja en las reparaciones del sistema con la previsión de restablecer el servicio normal en el transcurso de este jueves.
Operativos humanitarios y llamado a la prevención
A pesar de que las condiciones del tiempo muestran una mejoría con la reducción de los aguaceros, el riesgo se mantiene latente debido a la saturación de los suelos y los niveles críticos de los cauces. Las autoridades ejecutan un operativo de ayuda humanitaria para la entrega de alimentos a las familias damnificadas.
La CNE enfatizó la necesidad de extremar medidas de seguridad en las zonas vulnerables y solicitó de forma vehemente a la población civil no acercarse a los ríos crecidos, evitar el tránsito por sectores inundados y acatar de manera estricta todas las directrices emitidas por el personal de primera respuesta en el sitio.
