El Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (LanammeUCR) reveló que el proyecto de rehabilitación y ampliación de la ruta nacional 32 registra 157 obras pendientes de conclusión y serios riesgos de seguridad vial. Tras una auditoría realizada entre abril de 2025 y mayo de 2026, plasmada en el informe EIC-Lanamme-INF-633-2026, la entidad técnica evaluó la infraestructura mediante 29 giras de inspección y 27 muestreos. Los hallazgos confirman que la falta de obras clave, sumada a la inestabilidad de terrenos y deficiencias en materiales, compromete el desempeño y la protección de los miles de usuarios que transitan a diario por esta vía estratégica.
Drenajes y sistemas de contención concentran principales retrasos
El informe del LanammeUCR analizó inicialmente 402 obras pendientes registradas en las actas de recepción parcial del proyecto. De ese total, un 36% fue atendido por la empresa constructora, mientras que un 39% permanece abierto y un 25% se encuentra en proceso de atención o presenta inconsistencias respecto a lo indicado en los documentos oficiales, para un acumulado final de 157 intervenciones inconclusas.
Las obras pendientes más críticas se concentran en elementos fundamentales para la operatividad de la carretera:
- Drenajes: Representan el 43% de los faltantes.
- Sistemas de contención vehicular: Abarcan el 20,8% de las deficiencias.
- Señalización vial: Corresponde al 12,4% del total pendiente.
- Infraestructura peatonal: Registra un 11% de rezago.
Deficiencias geotécnicas y rotondas temporales
En materia de geotecnia, el órgano fiscalizador advirtió sobre la persistencia de sectores con severa inestabilidad de taludes, focalizados entre los kilómetros 100 y 112. En dicho tramo se identificaron procesos activos de erosión, desprendimientos de material y problemas en la conducción de aguas superficiales, sin que exista evidencia de soluciones definitivas en desarrollo por parte de la Administración.
Asimismo, el LanammeUCR enfatizó que las rotondas construidas a lo largo de la ruta funcionan únicamente como medidas temporales. Aunque han mejorado ciertos flujos de circulación, el laboratorio aclaró que estas estructuras no reemplazan las obras definitivas diseñadas originalmente para una vía de alta velocidad y transporte pesado.
Incumplimiento en materiales y falta de supervisión
Durante las inspecciones de campo, la fiscalización detectó la ejecución de labores sin la presencia de personal de supervisión ni de laboratorios de control de calidad, factor que limita el seguimiento técnico adecuado de la obra pública.
En el apartado de materiales, los análisis de laboratorio reflejaron tendencias de incumplimiento en las mezclas asfálticas, específicamente en parámetros volumétricos y de estructura granulométrica frente a las tolerancias contractuales. En contraste, las pruebas aplicadas a la base estabilizada con cemento mostraron niveles de resistencia acordes con los límites normativos en la mayoría de las muestras.
«Es necesario atender los aspectos señalados en este informe, para garantizar que la inversión realizada se traduzca en una infraestructura segura, funcional y sostenible para los miles de usuarios que diariamente utilizan la ruta nacional 32», concluyó el LanammeUCR.
Entre las recomendaciones urgentes, el laboratorio instó a la Administración a cerrar las obras pendientes, implementar soluciones permanentes en las intersecciones y taludes, y garantizar una supervisión técnica continua en el sitio.
