La Policía de Fronteras de Costa Rica impidió la introducción ilegal de aproximadamente 13.000 unidades de licores, centenares de medicamentos y otros artículos en Sixaola, cantón de Talamanca. Los operativos, ejecutados durante las últimas tres semanas en diversos puntos estratégicos cercanos a la frontera con Panamá, culminaron con la incautación de la mercadería contrabandada, la cual no contaba con los permisos sanitarios ni los comprobantes de pago de impuestos correspondientes.
Los decomisos en tierra se concentraron en las vías públicas de la localidad caribeña, donde las autoridades interceptaron tres vehículos. Tras realizar las inspecciones de rutina, los oficiales fronterizos confirmaron que los conductores de los automotores no portaban la documentación legal que acreditara el debido pago de los tributos de importación ante el fisco costarricense.
Asimismo, las acciones operativas se extendieron a las vías fluviales de la zona limítrofe. En la margen costarricense del río Sixaola, los miembros de la Policía de Fronteras detectaron una lancha que transportaba una carga ilegal de licor y medicamentos. Ante la flagrancia del hecho, los uniformados decomisaron tanto el cargamento como la embarcación y su motor.
De acuerdo con el reporte oficial, el valor económico de toda la mercadería retirada del mercado informal podría superar los 20 millones de colones. Todos los artículos incautados, los vehículos y la embarcación quedaron de manera inmediata a las órdenes de la Policía de Control Fiscal (PCF) para el debido proceso legal.
Las autoridades destacaron que estos resultados evidencian el trabajo diario que desarrolla el cuerpo policial en las zonas limítrofes para combatir el contrabando y otras actividades ilícitas. Según el informe del cuerpo policial, estas acciones se ejecutan de forma permanente «a fin de velar por la seguridad, la salud pública y la protección de los intereses fiscales del país».
