En un partido que rozó la épica y la tensión histórica de esta rivalidad, la Selección de Argentina derrotó 2-1 a su similar de Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Con este resultado, el cuadro sudamericano clasificó a la gran final de la Copa del Mundo de 2026, donde se verá las caras ante la selección de España el próximo domingo.

Inglaterra golpeó primero en la parte complementaria por intermedio de Anthony Gordon. No obstante, la escuadra dirigida por Lionel Scaloni nunca bajó los brazos y, guiada por el liderazgo de Lionel Messi, concretó una dramática remontada en el epílogo del encuentro gracias a las anotaciones de Enzo Fernández al minuto 85 y Lautaro Martínez al 92.

Un arranque áspero y sin espacios

La primera mitad en Atlanta reflejó la enorme tensión que rodea a este choque histórico. El técnico inglés Thomas Tuchel planteó un esquema táctico sumamente ordenado y de presión asfixiante que trabó los circuitos de juego argentinos, anulando durante los primeros minutos el protagonismo de Lionel Messi en el mediocampo.

La fricción física marcó el ritmo, registrándose múltiples amonestaciones y constantes faltas que impidieron la fluidez del juego. El único aviso de peligro real de este periodo llegó al minuto 38, cuando el mediocampista Enzo Fernández sacó un potente disparo de larga distancia que pasó rozando el marco de Jordan Pickford. Ambos equipos se marcharon al descanso sin inaugurar el marcador.

El zarpazo inglés y la reacción albiceleste

Para el segundo tiempo, el panorama cambió por completo. Al minuto 55, la zaga argentina se descuidó tras un despeje corto de Nicolás Tagliafico; la pelota quedó en pies de Morgan Rogers, quien envió un centro a media altura que Anthony Gordon conectó con precisión en el segundo palo para adelantar a Inglaterra en el marcador.

A partir de ese instante, Argentina adelantó filas y Scaloni movió sus piezas en el banquillo para volcarse con todo al ataque. La figura del guardameta inglés, Jordan Pickford, se agigantó momentáneamente con paradas milagrosas ante los remates de cabeza de Nicolás González y un remate al poste de Alexis Mac Allister al minuto 75.

La recompensa a la insistencia sudamericana llegó al minuto 85. Lionel Messi recibió en la frontal y habilitó a Enzo Fernández, quien sacó un potente disparo al palo derecho que dejó sin opciones a Pickford para colocar el 1-1.

Apenas siete minutos después, ya en el tiempo de descuento, Messi desbordó por la banda derecha y mandó un preciso servicio con su pierna derecha al segundo palo. Lautaro Martínez apareció libre de marca para cabecear al fondo de las redes, desatando la locura en el banquillo argentino y asegurando la histórica clasificación a la gran final.

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